En la cultura china, existen cuatro prácticas hermosas y tradicionales que se remontan a la dinastía Song (960-1279 d.C.) y que siguen siendo populares hoy en día. Aunque se puedan considerar desde una perspectiva estética, debido a su enfoque en el cultivo de la templanza, la contemplación y el espíritu, también están vinculadas a la preservación de la salud. Estas cuatro prácticas son: el té, la quema de incienso, el arreglo floral y la caligrafía. A continuación, le ofrecemos un breve resumen de cada una, con la esperanza de que desee probar alguna y cultivar su espíritu y salud al estilo tradicional chino.
- Té: aunque quizás haya oído hablar de la ceremonia japonesa del té, la práctica ceremonial del té se origina, en realidad, en China. La ceremonia china del té es un protocolo de autocultivo. Llamada gong fu —que comparte la misma raíz que el arte marcial que conocemos como kung fu— y que se traduce como "maestría", es una práctica de toda la vida. Es mucho más que beber té, ya que involucra todos los sentidos, además de una forma silenciosa de comunicación sutil entre el anfitrión y el invitado. Incluso una forma simplificada de la ceremonia del té puede ayudar a calmar la mente al eliminar las distracciones. Su belleza estética es inigualable y su placer sutil y relajante contribuye al bienestar.
- La quema de incienso está presente en muchas culturas religiosas tradicionales, como el budismo, el taoísmo, el sintoísmo y el hinduismo. Desde la perspectiva de la medicina tradicional china, los aromas nutren el cuerpo y el espíritu. Pero el poder del incienso va más allá del aroma; al igual que con el té, todos los sentidos se involucran cuando hay una verdadera apreciación. El objetivo es que el corazón esté claro y limpio, buscando la tranquilidad, la elegancia, la belleza, la verdad y la armonía.
- Arreglo floral: de nuevo, es posible que asocie esta práctica con la forma japonesa conocida como Ikebana; de hecho, los japoneses popularizaron una expresión originalmente china. En China, el arreglo floral se difundió al mismo tiempo que el budismo, y comenzó con la ofrenda de flores en los altares. Luego, se extendió hasta convertirse en una práctica popular, incluso en los hogares. Se conoce como Huadao y Shenghua; dao significa camino, el camino de la flor, y en esta práctica, la belleza, la estructura y el significado son igual de importantes. En el arreglo floral chino, se pone énfasis en lo lineal y lo caligráfico, lo que nos lleva a nuestra cuarta práctica:
- La caligrafía también se considera un dao o camino, a través del cual se desarrolla la forma, la técnica y la calidad estética interior. El yo interior y exterior se cultivan en equilibrio, ya que el objetivo principal no es escribir caracteres hermosos, sino controlar el ritmo de la mente a través de la escritura.
Afortunadamente, todas estas hermosas prácticas tradicionales son ahora fácilmente accesibles en el Occidente moderno. Pueden ser una manera maravillosa de bajar el ritmo, practicar la atención plena y conectar con uno mismo y con los demás. Calmar la mente es bueno por sí solo, pero también es una forma de asegurar menos estrés, un sistema inmunológico más fuerte y una mayor resiliencia general. Así que, ¿cuál le gustaría probar?